Más cuentos infantiles con: riquezas
Érase una vez, una viuda que vivía con su hijo, Aladín. Un día, un misterioso extranjero ofreció al muchacho una moneda de plata a cambio de un pequeño favor. Como el muchacho y su madre eran muy pobres decidieron que Aladín aceptara la propuesta. -¿Qué debo hacer? -preguntó. - Sígueme ...
La catástrofe Entonces supimos que el capitán Nemo quería ser el primer hombre que dejara su huella en el Polo Sur. El Nautilus avanzaba entre islotes de hielo, cortando grandes masas congeladas, siempre a p unto de encallar. Vimos focas, morsas y todo tipo de aves. Cada tanto, un petrel o alg...
El continente desaparecido Después de recorrer cerca de diez mil leguas en tres meses y medio a bordo del Nautilus… ¿a dónde íbamos ahora? Ned Land estaba cada vez más obsesionado con la huída. Estábamos cerca de la costa de Portugal y le aconsejé esperar a que el submarino se acercara a F...