Más cuentos infantiles en: Antiguos
HABÍA una vez, en un lugar cercano, un río. Era un río muy ancho, que corría majestuoso y sereno, llevando por su cauce toda el agua de la región. Y era además un río muy bueno, pues dejaba que todas las lavanderas lavaran su ropa en la orilla. Y dejaba también que los niños se [...]...
HABÍA una vez una nena. Y había una vez un viaje que hizo el papá e esa nena, a un país que queda muy lejos de la República Argentina y en donde tuvo que permanecer durante varios años. Por suerte, a esos dos “había una vez” podemos agregarle otro más, porque también había un cartero [...
MAMA: POR QUE LOS PAYASOS SON TRISTES? ESTA leyendo un libro. Mira con atención las figuras que lo ilustran, después levanta hacia mí sus ojos llenos de pestañas y pregunta: - Ma… ¿por qué dicen que los payasos son tristes? Su dedo pequeño indica una lágrima enorme brillando sobre un ros...
Un día que las Tres Mellizas estaban de cara a la pared, castigadas por haber regado el pasillo con aceite para que todos resbalaran, se les apareció la Bruja Aburrida. La Bruja, al verlas así, se burló de las tres niñas. Ana, enfadada, le dijo que era más fea que un suspenso en junio; Teresa ...
Este es el cuento de un niño a quien Bagheera, la pantera negra, se encontró en la selva. Bagheera llevó al niño con unos lobos amigos quienes lo criaron como su propio hijo y lo llamaron Mowgli. Mowgli aprendió a vivir en la selva, pero siempre cuidado de cerca por su protector y amigo Bagheer...
Era primavera y el largo tren del circo, lleno de maravillosos animales, payasos y artistas, corría alegremente por la pradera que alumbraba la luna. Tiraba del tren, Caser Jr., una potente locomotora. Las mamás cantaban canciones de cuna para dormir a sus cachorritos. La señora Jumbo era la más...
En un pueblecito remoto y pobre vivía una viuda con su dos hijitos, trabajando duramente para proporcionarles sustento. La pobre mujer murió de agotamiento y la niña tomó la mano de su hermanito, que era más pequeño, y empezó a recorrer los campos a la busca de alimento. De pronto descubrió ...
Hace ya mucho tiempo vivía un parsi en una isla desierta, junto a las costas del mar Rojo, y el sol relumbraba en su gorro con tan vivos reflejos que hubieran hecho palidecer a la más lúcida pompa oriental. Y aquel parsi vivía junto al mar Rojo sin más bienes que si gorro, su navaja [...]...